"En el tema de seguridad no estamos cumpliendo": Martín del Campo responsabiliza al Gobierno de México por rechazo de EE.UU. a prorrogar el T-MEC
El senador atribuye el endurecimiento de la postura de Estados Unidos frente al T-MEC a la falta de resultados del Gobierno mexicano en materia de seguridad.
El senador por Aguascalientes del Partido Acción Nacional (PAN), Antonio Martín del Campo, atribuyó el endurecimiento de la postura de Estados Unidos en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al desempeño del Gobierno mexicano en materia de seguridad, al considerar que ese es el principal factor detrás de la decisión de establecer revisiones anuales del acuerdo comercial.
Durante una entrevista en el programa matutino Buenos Días Aguascalientes, conducido por la periodista Yalma Arronte, el legislador sostuvo que el cambio en las reglas de revisión del tratado genera incertidumbre para la inversión y cuestionó la estrategia del Gobierno federal en las negociaciones con la administración estadounidense.
Martín del Campo explicó que, a diferencia de procesos anteriores de renegociación del tratado, este año no se han observado los acercamientos políticos y técnicos que tradicionalmente encabezaba el Poder Ejecutivo con funcionarios estadounidenses y con los sectores económicos involucrados.
El senador recordó que hace unos meses participó en una visita de trabajo a Washington, donde, aseguró, funcionarios cercanos a la Casa Blanca expresaron preocupación por la falta de interlocución del Gobierno mexicano. "Nos dijeron: '¿Qué es lo que tienen que hacer? Rápido, con su Cancillería tengan los acuerdos correspondientes, porque vemos que el país de México como que no le interesa mucho lo que es el Tratado de Libre Comercio, al menos en este momento'", relató.
Según cuenta, durante ese viaje también sostuvo reuniones con representantes de la Embajada de México y con funcionarios del área económica, aunque afirmó que no encontró avances concretos sobre la revisión del acuerdo comercial. A su juicio, el Gobierno federal ha dejado de lado mecanismos de negociación que fueron determinantes durante la última renegociación del T-MEC, como la participación coordinada de la Secretaría de Economía, la Cancillería, el sector empresarial y los llamados "cuartos de junto", espacios de diálogo entre autoridades y representantes de la iniciativa privada.
Martín del Campo consideró que la ausencia de ese trabajo previo dificulta la construcción de acuerdos con Estados Unidos y Canadá, al tiempo que limita la capacidad de actuación del Senado. En ese contexto, afirmó que los principales intereses de Aguascalientes dentro del tratado siguen siendo la industria automotriz y el sector agroindustrial, actividades que calificó como estratégicas para la economía estatal.
Respecto al trasfondo político de la decisión estadounidense de revisar anualmente el tratado, el senador señaló que Washington mantiene dos prioridades: la migración y la seguridad. En el primer rubro, dijo, el Gobierno mexicano ha cumplido con las expectativas de Estados Unidos al reducir el flujo migratorio hacia la frontera norte. Sin embargo, sostuvo que la evaluación cambia cuando se analiza el combate al crimen organizado.
"Hy dos temas que ellos nos comentaron: Uno de ellos es el tema migratorio. Creo que el gobierno mexicano ha cumplido con esa función, porque ya no pasan tantos centroamericanos por nuestro país. Pero hay un segundo tema, que es el de la seguridad. En ese tema no estamos cumpliendo. Lo que quiere Estados Unidos es que no llegue tanta droga a su territorio", dijo, añadiendo que la revisión anual del T-MEC responde, en buena medida, a la percepción de que México no ha actuado con firmeza frente a organizaciones criminales: "Ellos ven que el Gobierno mexicano no está haciendo su trabajoy que, desgraciadamente, el crimen organizado es, al final de cuentas, quien manda", sostuvo.
El legislador también consideró que cualquier colaboración entre México y Estados Unidos en materia de seguridad debe desarrollarse mediante acuerdos bilaterales que respeten el marco legal y la soberanía nacional, aunque insistió en que el Gobierno federal debe fortalecer el diálogo político con su contraparte estadounidense para evitar que las tensiones en materia de seguridad terminen afectando la estabilidad comercial y las inversiones vinculadas al T-MEC.
La revisión del T-MEC comenzó formalmente el 1 de julio de 2026, cuando los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá iniciaron el proceso previsto en el propio tratado. Sin embargo, la administración del presidente Donald Trump decidió no extender de inmediato su vigencia por otros 16 años, por lo que el acuerdo será evaluado anualmente hasta hasta el 2036. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, este esquema permitirá verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos por los tres países, especialmente en temas como seguridad, combate al tráfico de drogas y migración.

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