Falsas ofertas de empleo: el reclutamiento forzado ya alcanza a jóvenes de Aguascalientes
Dos jóvenes originarios del estado fueron localizados en la Central Camionera de Tlaquepaque tras ser enganchados con falsas ofertas laborales.
Las falsas ofertas de trabajo ya no representan únicamente una modalidad de fraude. En el occidente y centro del país se han convertido en una de las principales puertas de entrada a los esquemas de reclutamiento del crimen organizado, un fenómeno que durante los últimos años ha quedado expuesto por investigaciones federales, colectivos de búsqueda y operativos de seguridad en estados como Jalisco, Zacatecas, Guanajuato o Michoacán.
Aguascalientes, uno de los estados más seguros del país, ya no es ajeno a esta amenaza. En los últimos años, dos jóvenes originarios del estado —un joven de 18 años y una adolescente de 16— fueron rescatados en distintos operativos realizados en la Nueva Central Camionera de San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, luego de viajar con la intención de incorporarse a supuestas oportunidades laborales que encontraron en redes sociales. Ambos jóvenes contaban con reporte de desaparición y fueron localizados antes de abandonar la terminal rumbo a otro destino.
Los casos ocurrieron en febrero de 2024 y febrero de 2025, respectivamente, y forman parte de un patrón que las autoridades jaliscienses han identificado con creciente frecuencia: jóvenes contactados mediante anuncios publicados en redes sociales, plataformas digitales o aplicaciones de mensajería, donde se ofrecen empleos con salarios muy por encima del promedio para desempeñarse como guardias de seguridad, vigilantes o trabajadores agrícolas. Ofertas que implican realizar largos traslados desde sus ciudades de origen, pero que prometen pagar viáticos y alojamiento para los aspirantes.
Desde septiembre de 2024, la Nueva Central Camionera de Tlaquepaque se convirtió en uno de los principales focos de atención para las autoridades, luego de que se detectara un incremento en desapariciones relacionadas con falsas ofertas laborales. Diversos colectivos de búsqueda documentaron que numerosos jóvenes eran citados en ese punto antes de ser trasladados a campamentos utilizados por organizaciones criminales para su adiestramiento. El hallazgo, meses después, del rancho Izaguirre en Teuchitlán terminó por confirmar una mecánica que sobrevivientes habían denunciado: las víctimas eran convocadas mediante anuncios de empleo y concentradas en terminales de autobuses antes de ser llevadas a centros clandestinos.
Como respuesta, la policía municipal de Tlaquepaque implementó un operativo permanente que incluye vigilancia en andenes, entrevistas preventivas, restricciones para la venta de boletos a menores de edad que viajen solos y un sistema de reconocimiento facial conectado con fichas nacionales de personas desaparecidas.
De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de San Pedro Tlaquepaque, Mario Silva Orozco, la estrategia ha permitido localizar 84 personas durante los últimos 20 meses.
Las formas de captación también evolucionan. Además de las ofertas laborales, las autoridades han identificado reclutadores que operan en videojuegos en línea, redes sociales e incluso mediante relaciones sentimentales simuladas. La presión ejercida en las terminales ha desplazado parte de estas actividades hacia plazas comerciales y universidades, donde continúan detectándose intentos de enganchar a jóvenes.
Especialistas han advertido que el reclutamiento constituye uno de los pilares para la expansión de las organizaciones criminales en México. Investigaciones académicas estiman que estos grupos necesitan incorporar cientos de personas cada semana para sostener su estructura operativa, lo que explica la sofisticación de sus mecanismos de captación y el creciente uso de plataformas digitales para atraer víctimas.
Los dos casos registrados en Aguascalientes son, hasta ahora, una muestra limitada en términos estadísticos. Pero también evidencian que una estrategia criminal documentada durante años en Jalisco ya alcanzó al estado y que, ahora, una oferta laboral aparentemente inofensiva, puede ser el inicio de una nueva desaparición.

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